• La denuncia del jugador internacional del CN Terrassa, a quien un rival insultó llamándole ‘maricón’, da lugar a una sanción que sienta precedente

La denuncia pública del jugador internacional de waterpolo Víctor Gutiérrez, al que llamó ‘maricón’ el serbio Nemanja Ubovic en un partido de la Liga Nacional, sentó un precedente y ha tenido una consecuencia también inédita en el deporte español; probablemente a nivel mundial. El Comité de Competición de la Federación Española de Natación, que abrió expediente informativo, ha sancionado al internacional serbio con una suspensión por cuatro partidos y una multa de 200 euros, tras valorar los elementos de prueba. Ubovic había sido apartado temporalmente de la disciplina de su equipo, el CN Sabadell, por la directiva del club.

Gutiérrez, que no oculta su orientación sexual, se ha convertido ya, quizá a su pesar, en un símbolo de la dignidad del colectivo ‘lgtbi’ en el deporte.

¿Cómo valora la sanción que se le ha impuesto al jugador que le agredió verbalmente?

Con la homofobia en el deporte siempre ha habido una sensación de impunidad, de barra libre, que no pasaba nada, que eran comportamientos que se permitían. Yo denuncio la situación porque no quiero seguir siendo cómplice de este tipo de actuaciones y lo que reclamo es que no solamente se condene con comunicados, sino que se refrende con hechos, que se demuestre de verdad que la homofobia no tiene cabida en el deporte y que haya sanciones disciplinarias. Estoy muy contento porque creo que tanto la Federación [Española de Natación] como el Consejo Superior de Deportes han demostrado que no solamente condenan la ‘lgtbifobia’ en el deporte con pronunciamientos, sino que también lo hacen con hechos, y que este tipo de comportamientos tienen sus consecuencias disciplinarias.

¿Temía que esto terminase sin consecuencias, en aguas de borrajas?

Este deporte no es tan mediático, no reúne el mismo número de cámaras y micrófonos que un partido de fútbol. Era difícil probarlo, pero yo tenía testigos, tanto del insulto como de lo que yo dije, y estaba mi testimonio. En estos días de espera pensé en qué podía acabar esto, quizá en nada, pero independientemente de lo que pasase, la denuncia social ha puesto de manifiesto esta situación, y aunque no hubiese habido sanción se podía poner la piedra de un largo camino por recorrer. Pero la sanción es un gran paso que ya hacía falta. Alguna vez tenía que ser la primera.

Cuando lo denunció públicamente dijo que ya había sufrido anteriormente algo similar. ¿Cuál era la diferencia, si la hubo?A lo largo de mi carrera había vivido esta situación más veces. Lo que hace ésta diferente es que en las anteriores había una disculpa o rectificación prácticamente inmediata al finalizar el partido o a los pocos minutos, algo que esta vez no pasó, sino que fue de forma retireada y no hubo disculpa. Y luego un proceso de reflexión, de ser consciente de que con callarme estaba siendo parte del problema y no de la solución. Siempre he pretendido ser coherente. Ser cómplice de estos comportamientos es hacerle un flaco favor al colectivo, al deporte y a tantísimos adolescentes y menores de edad a los que este tipo de cosas les marcan la vida. Yo quería mandar el mensaje de que cuando estas cosas pasan no hay que callarse sino ponerlo en conocimiento de los profesores o entrenadores, porque no se puede permitir.

¿No ha recibido aún disculpas de Nemanja Ubovic?

No ha habido ningún contacto por su parte y a estas alturas no lo espero. Todos somos dueños de nuestras acciones y es muy importante el mensaje que se lanza de que la ‘lgtbifobia’, por primera vez, tiene consecuencias en el deporte.

Víctor Gutiérrez, en primer término, en un partido entre España e Italia. FRANCESC ADELANTADO

El jugador ahora sancionado recibió insultos en la redes sociales ¿Lo condena?

Denuncié una situación porque creí que debía hacerlo, pero la violencia verbal y la ‘lgtbifobia’ no se puede combatir con otro tipo de violencia, ni de insultos, ni de ataques personales. Condeno las amenazas, ataques o insultos que haya podido recibir este jugador. Esa no es la solución.

En su denuncia aludió a la situación de su colectivo en algunos países, a los que viajará seguramente con su club para jugar competición europea. ¿No teme ser objeto de nuevos ataques?

Estos 15 días se me han hecho muy largos y por supuesto que se me han pasado por la cabeza diferentes escenarios, entre ellos que yo tengo que seguir con mi carrera profesional, que juego enmcompetición europea y nos tocará viajar a muchos países en los que por desgracia los derechos y libertades del colectivo ‘lgtbi’ están coartados o no disfrutan de los mismo derechos y libertades que aquí en España. Quizá me voy a enfrentar a nuevas situaciones que se puedan dar. Pero estoy seguro de que lo que he hecho es lo correcto, que es denunciar una situación intolerable y lanzar el mensaje de que la gente no se tiene por qué callar y seguir aguantando este tipo de actitudes en el deporte. Si se produce, veremos cómo lo gestiono, pero no me puedo dejar llevar por el miedo. No voy a permitirlo, el miedo no se puede apoderar de nadie. Esto no hay que callarlo por ningún concepto.